Programa #6, con Gerry Garbulsky (video y transcripción)

Co-conductora: Daniela de Lucía

Si querés ayudarnos a mejorar podés responder una encuesta.

D: Daniela De Lucía

G: Gerry Garbulsky

L: Leo Piccioli

L: Hola hola buenas tardes, acá con Daniela De Lucía, soy Leo Piccioli estamos en un programa súper especial de No Puedo Creer que me Hagas Escuchar la Radio, así se llama el programa aunque no lo crean, estamos transmitiendo por AM 1220, estamos transmitiendo también por Linkedin Live y en ecomedios.com, y un montón de otras cosas, Periscope, y otra cosa. Decí que es un programa súper especial porque hoy tenemos un invitado del que no sé ustedes pero yo voy a aprender un montón. Tengo miles de preguntas para hacerle, es un invitado distinto ¿no?, licenciado en Física, tiene un Ph.D en Ciencias de Materiales.

G: Algo así.

L: ¿Algo así, no?, pero ya se recuperó. Ya se hizo humano después de eso. Hoy estamos con Gerry Garbulsky. Un Ph.D en el MIT tuviste.

G: Así es. 

L: Una pavada ¿no?, te copiaste.

G: Me copié un poquitito.

L: Te copiaste un poquito. Además de eso después trabajaste en BCG.

G: Trece años estuve en BCG.

L: Que es la de las vacunas. 

G: Exactamente aunque algunos lo confundían con el Boston Medical Group. 

L: Veníamos caminando haciendo el chiste preguntando si daba resultado o no. En Boston Consulting Group que es una de las tres consultoras de management.

G: No es la primera. Es el típico chiste con McKinsey y con Bain que son la competencia. 

L: Tengo que sacarle la camiseta antes de… Bueno, pero después de eso hiciste consultoría, eso era para empresas, lo cual ya es absurdo, físico, me imagino las conversaciones ahí. Después de eso dejaste todo, bueno tuviste una locura en el medio que hiciste standup, dejaste todo; todos los que pasaron por acá hicieron stand up. 

G: Es la condición para que invites a alguien. Me parece muy bien, era hora que se supiera.

L: Cien por ciento, de hecho nuestro invitado de la semana pasada no lo comenté, pero Alejandro Czerwacki hizo stand up comedy. Después de eso largaste todo y quiero saber qué sos hoy Gerry, ¿a qué te dedicás?

G: Logré dedicarme a algo que no tiene nombre y creo que eso es algo que me pone orgulloso. Me gusta hacer algo que me cuesta describir porque eso quiere decir que estoy haciendo algo que es un poquito distinto aunque sea de otras cosas que ya tienen título, esta no tiene título todavía por eso me cuesta describirlo. Digo que soy un emprendedor de las ideas pero eso no se entiende mucho de qué se trata. Digo que trato de construir redes, que trato de ayudar a que la gente pueda desarrollar sus ideas y pueda contagiar su pasión al mundo pero son todas frases largas que requieren más explicación. Para que se entienda: hago un poco de todo eso.

L: Te imaginás que lo que vos hacés en diez o quince años sí tenga un nombre como diciendo yo soy curador, no curador porque ya lo hubieras inventado, yo soy esto y va a ser tan consistente que todo el mundo lo entendamos. 

G: No, sé, no me preocupa, no lo pienso, no lo planeo. Es como siempre uno podría tener el sueño de que lo que hagas se transforme en el genérico de algo, ¿no?

L: Totalmente.

G: Pero no es algo que piense conscientemente.

L: Contame entonces más en concreto: ¿qué hacés? Primero vos tenés un título formal, o sea un cargo formal en una organización más o menos conocida. 

G: Sí, trabajo en TED que es esta ONG que partió en Estados Unidos hace ya 35 años pero que se hizo muy famosa en los últimos 10 o 12 años cuando empezaron a publicar los videos en ted.com online y ya fueron vistos miles de millones de veces en todo el mundo que son estas charlas cortitas, muchos de los que nos escuchan quizás las conocen. 

L: Cuando decís miles de millones, ¿es una forma de decir?

G: No, no, es literalmente. Se llegó a mil millones hace cuatro o cinco años y ahora se viene duplicando cada año o cada año y medio, con lo cual están literalmente… Es exponencial, no necesariamente ley de Moore exacta porque depende cómo lo cuentes, se van diversificando los canales en los cuales las charlas TED se comunican con lo cual es difícil comparar manzanas con manzanas. Pero sí creo que la cuenta está en varios, cinco o seis, siete mil millones de reproducciones de las charlas TED en el mundo.

L: ¿Cuál es la misión de TED, para qué existe TED?

G: La misión de TED es esparcir ideas que valgan la pena. En inglés es ideas worth spreading, la mejor traducción, aunque valga la pena nunca me gustó pero es una traducción que no se me ocurren muchas mejores, que vale la pena difundir. Eso lo hace TED con una creencia, como siempre, uno cuando tiene una misión tiene una creencia detrás y la creencia es que todo cambio en el mundo, tanto los buenos como los malos, parten de una idea. Obviamente la idea no es suficiente pero sí es necesaria para que algo pueda cambiar en el mundo, y con esa creencia lo que hace TED es identificar ideas que sentimos que están buenas y tratar de difundir esas más que las otras de forma tal que las que germinan a largo tiempo sean más las buenas que las no tan buenas y de esa manera el cambio pueda ser súper positivo.

L: Me suena súper coherente con tu autodescripción no completada digamos, ahí donde yo dije curador de ideas. Estás como en la organización ideal para lo que querés hacer.

G: Por ahora.

L: ¿Por qué decís por ahora?

G: Y nunca sé, ideal es raro poner porque cuando decís algo es lo ideal para algo suena definitivo y eso no me gusta, siempre creo que hay cosas mejores. Yo estoy contentísimo con lo que hago, me encanta pero de ahí a decir que es lo ideal o llegué o estoy en algún lugar eso no me lo creo. 

L: Vos estás contentísimo, ¿TED está contentísimo con vos? TED es el osito.

G: Sí, TED es el osito, es muy gracioso, el líder de TED se llama Chris Anderson y una vez una anécdota medio pava es que una vez estábamos en uno de los eventos y se acerca alguien y le pide, estaba con una remera de TED y le pedía que le firme a la gente, a los oradores, a la gente de TED, la remera y que se la dedique. Viene, se acerca Chris y dice: Chris, ¿me firmarías la remera?, y me ponés una dedicatoria, y Chris le puso My name is not TED, firmado Chris. 

D: Muy bueno…

G: Así que no sé lo que piensa TED porque no sé quién es TED. Pero obviamente mi rol es tratar de crear dentro de TED lo mismo que creó TED en inglés pero en español. O sea mi título formal es director de TED en español para todo el mundo y lo que trato de hacer es crear todo el mecanismo para identificar ideas, ayudar a que esas ideas puedan ser contadas y después generar canales de difusión y comunidades para que esas ideas lleguen a la mayor cantidad de gente posible porque sentimos que una buena idea tiene que llegarle a alguien en el mundo, no importa qué idioma hable ni dónde esté. La verdad es que si vas a ted.com hoy en día la mayor parte de las charlas en ted.com siguen siendo en inglés. Eso está ok porque tienen subtítulos en ciento y pico de idiomas pero no es lo mismo leer los subtítulos de una charla que escucharla en tu idioma nativo entonces estamos, esa es una creencia que por lo menos tengo yo, de que es importante hablar en nuestro idioma no sólo para que la gente lo entienda sino porque si buscás oradores que hablan español también estás buscando otros puntos de vista para los mismos problemas. El idioma es un proxy de región, de punto de vista, de forma de ver el mundo, y a veces están los yanquis o los gringos en general que vienen con una visión de cierto problema y nosotros ni lo vemos de esa manera o no nos sentimos identificados y creo que lo lindo de la lente global que está creando TED es que te permite ver el mismo problema desde muchos puntos de vista y eso creo que enriquece mucho la conversación.

L: Si tuvieras que decir, más allá de miles de millones de views, si tuvieras que decir un impacto de TED a nivel global, un impacto ojalá positivo, pero un cambio que haya hecho en el mundo.

G: Bueno hay muchos: uno que a mí me llama mucho la atención y que de alguna manera es la impronta principal de TED es la idea de que una charla corta, bien preparada es muy distinto a lo que estábamos acostumbrados antes de que esto existiera. De alguna manera fijó un estándar y ahora todo el mundo habla de dar charlas TED por más que no sean en TED; o sea se transformó en un genérico de alguna manera, lo que hablábamos antes que está buenísimo. Es casi un genérico aspiracional porque muchas empresas dicen en la próxima conferencia tenemos que hacer charlas tipo TED y está buenísimo que suceda, eso quiere decir que de alguna manera ya está imbricada en la cultura popular. 

L: Igual nosotros que hacíamos stand up ya hacíamos charlas tipo TED.

G: Es un poco distinto porque el objetivo del stand up no es transmitir una idea sino hacer reír pero en un lugar se desdibuja la frontera. 

L: De hecho hay alguna charla TED cuyo objetivo es hacer reír.

G: También por eso, y hay algún standupero cuya idea, si ves a George Carlin o a mucha otra gente tenía como idea no sólo hacer reír sino que a través del humor transmitir ideas. 

L: ¿Qué te llevó a hacer stand up comedy?

G: En el 2007, hace ya doce años, yo estaba trabajando en BCG y decidí tomarme un año semi sabático, trabajé a media máquina en BCG que es un lugar espectacular y que me dio la posibilidad de hacer eso, así que gracias BCG. Decidí en ese tiempo hacer alguna de las cosas que siempre tenía ganas de hacer y nunca había podido hacer por distintas razones. Una razón es que laburaba un montón y no me daba el tiempo, viajaba mucho, y una de esas era el stand up. Yo me río mucho, me encanta. Me río mucho y me río mucho con el formato de stand up. Viví bastante en Estados Unidos y ahí es un formato que es anterior a acá, obviamente ya tiene muchas décadas. Ahí me encantaba verlo en la tele o ver shows en vivo y me reía mucho y siempre me intrigó qué hace falta para hacer reír a alguien, o sea cuáles son los ingredientes para poder hacer reír a alguien porque la risa me produce mucha intriga intelectual. ¿Qué es la risa? Cuando nos reímos es como que nos agitamos medio guturalmente y emitimos unos sonidos bastante raros si los mirás de afuera. Mirá lo que están haciendo. Es muy loco, ¿no?, si alguien lo ve de afuera qué le pasa a esta gente y hay algunas teorías de por qué nos reímos pero no hay una teoría completa de la risa que eso me intrigaba mucho. Entonces tengo el lado por un lado de consumidor de esto y de intriga de cómo hacer reír y por otro lado más la curiosidad intelectual de tratar de entender algo así. Me anoté en un curso de stand up, como vos sabés Leo, de un año, hicimos, era acá cerquita, acá a la vuelta en un sucucho en frente del Obelisco, no sé si el tuyo fue en el mismo lugar.

L: Pará, ¿vos estudiaste con Diego?

G: Si yo te pasé a Diego.

L: ¿Vos me pasaste a Diego Wainstein? Porque Andy Czerwacki, estuvo la semana pasada, también estudió; se lo pasé yo. Es como un virus.

G: Diego es un virus, no sé si te lo pasé yo. Yo lo hice en el 2007 o 2008, vos lo hiciste un par de años después.

L: 2011.

G: Me suena que te lo pasé yo, no estoy seguro, por ahí es una memoria inventada y no fue así pero no importa. Bueno lo hice con Diego, terminé el curso y habré hecho diez funciones en total.

L: ¿Tuviste alguna vez un sponsor?

G: Tuve un sponsor en realidad que me engrampé con eso literalmente.

L: Pero fue una experiencia única en el stand up a nivel mundial.

G: Yo creo que sigue siendo. Yo fui el primer standupero brandeado.

L: Y yo fui el primer brander de standuperos.

G: Totalmente, no me pagaste un mango lo único…

L: ¿No habíamos arreglado unos pesos?

G: No, qué pesos. ¿Sabés lo que me diste? Me diste ganchitos.

L: Pero de colores.

G: De los buenos.

D: Canje…

G: De los buenos tengo que admitir.

L: Forrados, de colores, y el envase no era de cartón.

G: O de plástico, no me acuerdo.

L: Ahora te doy 50 pesos que no valen nada, no te preocupes.

G: No, y yo decía, no me acuerdo cómo era la rutina, pero en un momento yo venía con un saco cerrado que no se veía y en un momento decía Staples así grandote.

L: Yo estaba re orgulloso haciendo algo loco que no sé cuánta gente lo debe haber visto.

G: Cuatro. 

L: Aparte era muy gracioso porque la gente cuando hacías standup se te sentaba así y te miraba y decía pagué, haceme reír.

G: Es terrible, el stand up es terrible. Yo creo que contrariamente al teatro o inclusive a la charla TED, principalmente al teatro, con la charla TED tiene quizás más paralelos. En el teatro hay lo que se llama la cuarta pared que vos vas al teatro y para los actores el público no está ahí, hay una pared más que separa el actor del público y el actor es sólo un actor que está haciendo un personaje que escribió otro entonces sale bien, sale mal, no es cien por ciento responsabilidad del actor. En cambio el stand up sos vos y estás solo, no hay ni escenografía para echarle la culpa a algo. La iluminación es muy simple: es un micrófono, vos ahí hablándole al público y si te va mal no sos gracioso. Vos estás hablando en primera persona, son tus opiniones. Entonces hice estas diez funciones. En la mitad logré que alguna gente se riera y las otras cinco fueron un desastre. Podés sentirte, cuando hacés reír a la gente te sentís el rey del universo pero cuando no te sentís la peor cosa que hay. 

L: ¿Vos te considerabas tímido, introvertido?

G: Soy introvertido en general pero cuando tengo una tarea concreta como dar una charla o hacer stand up me puedo soltar más. O sea soy introvertido socialmente, no soy muy hábil, socialmente en una fiesta tomando tragos no sé de qué hablar.

L: Justo el otro día fuimos a un evento con Dani y fue interesante porque hablábamos de eso un poco y decía, un tip te tiro, siempre hay uno más tímido que vos, andá a buscarlo y ayudalo. Ponete como misión ayudar al tímido. Entonces no estás dejando de ser tímido, estás ayudando al tímido. Dejo esto de regalo, no lo hicimos.

D: No, no lo hicimos. 

G: Hay otra analogía de esto que lo dice Dan Ariely que estudia muchas de estos sesgos y las cosas con las cuales miramos la realidad, y somos una especie en la cual los valores absolutos de lo que percibimos son casi irrelevantes y lo que importa es el valor relativo comparado con algún ancla o algún benchmark que tengas cerca, entonces lo que él dice es que la mejor manera de ir de levante, chicos, chicas, no importa de qué género es ir con alguien de tu mismo género un poquito más feo que vos. De forma tal que la gente los vea a los dos y diga ese, no el otro. 

L: Perfecto.

G: Entonces después de haber dicho esto si invito a alguien a salir para hacer algo que sepa que lo estoy invitando porque es un poquito más feo que yo. 

L: Buenísimo, entonces no quiero ir con vos. 

G: A vos no te voy a invitar, mirá el piropo…

D: Hay un capítulo de Los Simpsons en donde Homero hace esa estrategia y lo lleva a Moe. Esto lo digo para todos los que están escuchando que miraron Los Simpsons algún día, es la analogía perfecta. 

L: Dejame seguir un poquito para atrás aprovechando que estamos viajando en el tiempo hacia atrás. Entonces vos te tomaste un sabático porque estabas hasta las manos en BCG, tenías muy intenso… ¿Cómo era tu día en BCG?

G: BCG es muy intenso, la gente que hace consultoría de negocios en estas empresas suelen ser, en inglés es overachievers, que es la gente que dice no para, no para, y nada los satisface y siempre quiere más, bastante competitivo, sanamente competitivo, y solíamos trabajar 16 horas por día, seis o siete días por semana, viajar muchísimo. El día típico es, es una empresa de consultoría, arman equipos para tratar de resolver problemas o asesorar a grandes empresas alrededor del mundo y en estos equipos estábamos tres o cuatro meses en lo del cliente esencialmente. Cada tanto teníamos una oficina también y volvíamos a una oficina, los viernes en general pasábamos a la oficina pero el tiempo principal era con el cliente tratando de lograr que las empresas generen más valor.

L: ¿Había muchos físicos?

G: Algunos, lo que estas empresas, sobre todo BCG y McKinsey también, Bain más tarde, lograron o se dieron cuenta es que si realmente ellos quieren sorprender al número uno de una empresa grande que quizás hace veinte o treinta años viene haciendo lo mismo y la tiene clarísima, conoce la industria mejor que nadie, sabe qué funciona, qué no funciona, la mejor manera de contratar a esa gente no es contratar a un MBA que acaba de estudiar lo mismo que estudió él treinta años después sino es contratar gente que mire al mundo desde otro punto de vista, con otra perspectiva, con otras lentes, con otro lenguaje, con otros modelos mentales. Entrenarlos rápidamente en las cuestiones básicas de negocios para que no metan la pata. Yo no sabía lo que era el valor presente neto antes de entrar a BCG pero las primeras tres semanas te hacen como un mini MBA, un MBA muy rápido de los conceptos más básicos, que tampoco son tan difíciles sobre todo si hiciste una carrera en algún otro tema y te fue más o menos bien, tenés las herramientas intelectuales para aprenderlas. Entonces después terminás de aprender haciendo, te tiran a la pileta y están los cocodrilos ahí y te hacés a los golpes y de esa manera se arma un equipo en el cual quizás hay un físico, un médico, una persona con background de negocios, hay un abogado y alguien, no sé, un historiador, y juntos nos ponemos a debatir cómo hacer para que esta empresa crezca o cree más valor o genere más rentabilidad.

L: Es interesante porque suena como algo aplicable en cualquier nivel de empresa. La persona de marketing que nos está escuchando de cualquier empresa podría ir a hablar ahora con un físico, podría ir a hablar con un historiador, podría hablar con cualquiera y decirle che, tengo este desafío. ¿Qué se te ocurre?, y encontrar ideas nuevas.

G: Yo creo que está bueno lo que decís pero subo un poquito la apuesta, esto se aplica no en cualquier nivel de empresa sino en cualquier nivel de la vida porque, por lo menos en la forma en que lo veo y lo disfruto yo, obviamente cada uno puede encontrar su modelo pero yo siento que las cosas más interesantes en el mundo hoy están en las grietas, en las intersecciones, en los puentes, en lo que solían ser silos por cómo organizamos la actividad humana y el conocimiento humano por accidentes históricos más que nada. Con lógicas que hoy no necesariamente funcionan. Hoy garpa ser un médico que toca la guitarra entonces te transformás en Jorge Drexler y podés inventar cosas que otros músicos quizás no hacen. Es muy difícil, con mi amiga Rebeca Hwang que es una argentina, coreana, yanqui que admiro mucho y como dije es muy diversa, no sólo culturalmente sino por otras razones más. Ella me dice mirá, es muy difícil ser el mejor mecánico, es muy difícil porque hay un montón, también es muy difícil ser el mejor corredor de cien metros llanos, pero si hacés las dos cosas es probable que seas el mejor mecánico de autos que corre cien metros llanos. Entonces uno en la unicidad que buscamos, o nuestra voz, nuestra impronta, nuestra huella, es más fácil encontrar algo que sintamos único, original, propio si buscamos en las intersecciones. Entonces yo creo que esto que hacía BCG de unir gente distinta es divertido hacerlo en la vida de uno mismo. O sea es cómo hacer para uno ser más de una cosa y a mí siempre digo que me da entre ternura y lástima cuando alguien de 60 o 70 años viene y se presenta con su título y dice hola, ingeniero fulano, o licenciado no sé qué o doctor no sé qué. Está bien, uno no es lo que estudió hace cincuenta años pero esta gente lo pone antes de su nombre y eso a mí me genera una sensación rara, yo no soy, estudié Física, no soy físico. O sea estudié Física y también estudié un montón de otras cosas más, soy la combinación de todas esas cosas que no sé qué es. 

L: Entonces vos, voy a extrapolar lo que estás contando: te imaginás un futuro en donde cada ser humano sea terriblemente único, sea el resultado de una intersección de un montón de diagramas de Venn en donde uno es mecánico de autos, el otro es corredor, el otro hizo stand up y cada uno tiene una vida distinta.

G: Yo creo que ya lo somos, el tema es que esta avidez y casi fanatismo que tenemos por las etiquetas lo esconde.

L: Bien, interesante. Ahora, ¿cómo se resuelve eso?, ¿qué hacemos hoy para resolverlo?

G: Yo por ejemplo que si estás laburando en una empresa y sos el gerente de Marketing, de Finanzas, de Operaciones, lo que sea, o el jefe de algo no importa la jerarquía, y querés crecer en tu trabajo en vez de estudiar más finanzas si sos el gerente de Finanzas, estudiá arte contemporáneo. Es más probable que puedas crecer en tu trabajo si ampliás tu visión del mundo que si la profundizás donde ya estás. Solíamos estar en un mundo donde garpaba ser buceador, ir en las profundidades de tu tema, hoy garpa mucho más ser surfista y poder atar cosas que están separadas. 

L: Está buenísimo, ¿pero es esto un ciclo?, ¿va a volver a garpar ser buceador en el futuro?

¿Necesitamos buceadores?

G: No sé, porque está la discusión de si vamos a tener un rol en el futuro, es más profunda que esa la pregunta, no tengo ni idea. Yo trato de no hacer predicciones especialmente aquellas que son sobre el futuro porque las veces que lo hice, y lo hice mucho en el mundo de los negocios, no me fue muy bien. Siento que hace falta un nivel de arrogancia grande para hacer predicciones. Hay gente que las hace a largo plazo porque sabe que la gente las va a olvidar para cuando llegue ese momento y no lo van a evaluar, pero la verdad es que la gente que hace predicciones en su gran mayoría está errada y los pocos que aciertan es porque tuvieron suerte y se hacen los cancheros y predicen de nuevo, y la siguiente vez lo más probable es que no acierten. Puede ser que alguno acierte dos o tres veces y entonces ya es el gurú de algo pero eso no les da más probabilidad de acertar la siguiente.

L: Perfecto, estábamos haciendo como un recorrido hacia atrás, estábamos en tu día a día en BCG. Hay mucha gente, de hecho a mí me hubiera gustado trabajar en BCG, me sonaba como súper atractivo. Imaginate ahora un recién egresado de una carrera ridícula, no de Administración o Negocios en general, que te dice me muero de ganas de entrar a una consultora de management, ¿qué hago? ¿Qué le dirías?

G: Está bueno, yo creo que es una escuela espectacular. Es un lugar donde si te interesa el mundo de los negocios, porque es de eso de lo que se trata, es un lugar para un trampolín para hacer carrera de largo plazo o para estar dos o tres años ahí y después hacer otra cosa en la línea, en una empresa, en una corporación o como emprendedor en un startup. De ahí mucha de la gente que empieza en estas consultoras va a hacer estas cosas después…, es una escuela intensa, tenés que estar dispuesto a trabajar duro y dejar todo en la cancha pero si estás dispuesto a eso y tenés ganas de aprender de estas cosas es algo espectacular.

L: El CEO de la empresa en la que laburé tendía a no contratar nunca consultores, decía para qué voy a contratar a alguien que viene a decirme lo que yo ya sé. Ahora que me contás toda esta visión de que en realidad probablemente contrataba consultores.

G: Malos…

L: Claro, que venían de su palo. Que venían de diez años después pero para hacer exactamente lo mismo que esta persona. Entonces me gusta lo de ofrecer un punto de vista distinto. 

G: Sí, ese es el objetivo, no siempre se logra. Tampoco hay que idealizar estas cosas, como todo trabajo tiene un montón de riesgos e incertidumbre y no es fácil mantener la vara alta todo el tiempo, es lo que uno aspira a hacer, a veces funciona, a veces no.

L: Ahora sigamos para atrás, un día a tus 17 años tomaste la decisión de estudiar Física. ¿Por qué?

G: Sí, de hecho yo abría mi rutina de stand up diciendo soy físico y ya la gente se reía con eso. Me parece que…, para mí no era gracioso, pero la gente se reía y yo nunca entendí porqué se reía pero como funcionaba lo mantuve como apertura. Soy físico porque desde chiquito me interesaba hacer muchas preguntas, yo quería descifrar los misterios del universo, para mí son cuatro, las preguntas principales, los principales misterios del universo: el primero es de dónde venimos, el segundo a dónde vamos, el tercero es cómo funciona la mente humana, y el cuarto es por qué miramos a Tinelli. Así abría mi stand up yo. Por las primeras tres sí, yo soñaba con construir la máquina del tiempo y poder realmente encontrar las leyes del universo y ese tipo de cosas, y si pensás así o hacés Filosofía si tenés cierto perfil, o hacés ciencia básica, en mi caso Física.

L: ¿Estás contento con la carrera que elegiste?

G: Es genial, para mí física fue un entrenamiento intelectual con una cantidad de estimulaciones espectaculares, o sea aprendí a afrontar problemas muy complejos sin abrumarme y ser muy sistemático en cómo partir el problema en pedazos, resolver cada uno y después armar el rompecabezas para tener la solución, que me sirvió en el mundo de los negocios y en un montón de cosas más después. 

L: Ahora me contás en un ratito un poquito más, vamos a un corte que tenemos ahora y volvemos en dos o tres minutos. Estamos hablando con Gerry Garbulsky. 

Hola de vuelta, seguimos con No Puedo Creer que me Hagas Escuchar la Radio, Daniela De Lucía, soy Leo Piccioli y estamos entrevistando a Gerry Garbulsky. ¿Cuántas veces Gerry tuviste que deletrear tu apellido?

G: Unas cuantas, pero sabés que también el nombre porque lo escribo con G y la gente tiende a escribir Jerry con jota.

L: Porque tuvimos a nuestra infancia, no quiero relacionarte a vos con un ratón, pero sí. 

G: De ahí seguramente viene, de chiquito me dicen Gerry y por ahí viene el ratón.

L: Vos te llamás Gerardo.

G: Sí. Pero la única que me dice Gerardo es mi vieja cuando está enojada.

L: Claro porque aparte se esforzó y le puso el nombre, le pongo Gerardo, vamos a amortizarlo; hay que usarlo. Mi mamá me decía Leonardo cuando estaba enojada.

G: Y después de eso sigue ordená tu cuarto. Leonardo…

L: ¿Por qué Gerry con G?, porque es Gerardo. 

G: Porque es Gerardo. Yo lo escribía con jota de chico y en un momento un jefe que tuve en BCG, mi primer jefe en BCG me dijo che, ¿por qué es con jota si sos Gerardo? Y no tuve respuesta así que tuve que cambiarlo. De ahí en más lo escribo con G.

D: ¿Único no?, pocos Gerry con g.

G: Hay poco, en inglés hay algunos de Gerald o de Geraldine en inglés.

D: Jerry Seinfeld.

G: Ese es con jota.

D: Claro.

L: Estábamos hablando antes de física pero quiero cambiar de tema, te vi con el micrófono recién, te vi terriblemente cómodo hablando y dije me voy y que hable él. Vos trabajaste en la radio un montón de tiempo.

G: Trabajé, trabajé es un decir. Tuve una columna que hicimos con Santi, nuestro amigo común Santi Bilinkis, en radio Metro. Desde el 2012 durante cinco años. Después yo dejé porque me puse a hacer mi propio programa, un podcast. Santi siguió con la columna.

L: ¿Disfrutaste esa columna?

G: Sí, me encantó totalmente, fue muy intensa. Empezamos haciéndola quincenalmente, después no dábamos abasto y pasamos a hacerla una vez por mes y era una columna que teníamos 45 minutos más o menos y con Santi pensábamos para cada uno un tema que no supiéramos nada y nos proponíamos en quince días aprender lo máximo que pudiéramos de ese tema, lo suficiente no para ser expertos pero sí para ser curiosos que se hacen preguntas; ese era el objetivo. Y la verdad es que hablamos desde la muerte, la risa, el sueño, las adicciones, y un montón de cosas más, el sexo, y aprendimos un montón. Fue como hacer un posgrado en cultura general durante esos cinco años; me encantó.

L: No sé quién dijo esta frase pero cuando querés aprender un poco de un tema tenés que leer un libro pero cuando querés aprender mucho tenés que escribirlo. 

G: Claro, uno no termina de aprender algo hasta que no lo cuenta, no lo enseña, no se lo trata de contar a otro.

L: Después de eso dejaste, lo abandonaste a nuestro amigo Santiago que siguió solito. 

G: Siguió solito pobrecito.

L: ¿Ahora tenés…?, perdón ayer celebraste un millón…

G: Un millón uno, fue muy divertido. Esto es aprender de grande que es un podcast que hago hace ya tres años y ayer llegué al millón de escuchas. Cuando vi que se acercaba me puse a refrescar el contador y dije quiero hacer una captura de pantalla cuando llegue a un 1.000.000, y venía 999.994, 5, 6, 7, 8, 9 y saltó a 1.000.001.

L: Te entraron dos juntos. 

G: Dos juntos y no tengo la captura del millón.

L: Terrible, nunca va a pasar eso, a los diez millones tenés que probar de vuelta.

G: Voy a probar.

L: Contame esa experiencia, ese podcast también sé que ahora está en video pero es una charla de living de alguna manera con distinta gente de la que querés aprender. 

G: Sí, es muy distinto a lo que hacía en la radio. Es algo que en un principio hice para mí, me lo regalé para un cumpleaños mío en cual dije quiero buscar la excusa para seguir aprendiendo durante toda la vida, y aprender de grande quiere decir dos cosas: uno es aprender cuando ya no somos chicos, aprender durante toda la vida. Y otra que es más sutil pero para mí también tan relevante es aprender de los grandes, aprender de grandes, de la gente que admiramos. Para mí esta es la excusa para invitar a gente que yo admiro, encerrarnos en un estudio sin límite de tiempo, que es un detalle importante que si querés ahora te digo por qué, y tener una conversación donde hay una sola pregunta: les hago una sóla pregunta que es ¿qué aprendiste haciendo lo que hacés?, esencialmente. Ahí la conversación toma vida propia y hablamos una hora, dos horas y hasta tres horas. Tuvimos conversaciones largas largas con gente, ya hicimos 80 y pico de episodios. Y la verdad que es fascinante porque es increíble lo que uno puede aprender de gente cuando apagás el celular, te encerrás en un lugar y no tenés límite de tiempo. 

L: ¿Por qué es tan importante el límite de tiempo?

G: Es muy distinto una conversación larga de una hora que una conversación larga que no tiene límite de tiempo y que dura una hora. La razón es que cuando no tenés límite de tiempo te relajás un montón más, no estás preocupado por ay, ya queda poco tiempo, quería decir esto y lo voy a decir. O sea es como que entrás en otra sintonía y podés entrar de una manera que entrás en flow, que perdés noción del tiempo, y como no tenemos reloj ahí termino de grabar, digo cuánto tiempo pasó y no tengo ni idea. No sé si fue una hora o dos horas para darles una idea.

L: Acá veo un comentario de alguien que lo escucha, pero si alguien no lo escuchó y quisiera empezar; esto no es, aprender de grande no es una serie. Son todos episodios individuales.

G: Podés agarrar el que quieras, cada episodio es con una persona, con un invitado.

L: ¿Por cuál te gustaría que comiencen?

G: Depende mucho de qué les interesa, lo lindo de aprender de grande es que hablo con artistas, con emprendedores, con educadores, con científicos, con gente del mundo social, hay de todo. Entrevisté a Manu Ginóbili, entrevisté, el otro día tuve una charla muy linda con Alberto Rojo que es músico y físico, me encanta de nuevo la gente que tiene una pata de calado. Hablé con Marcos Galperín, con un montón de gente de la cual aprendí un montón. Por ejemplo uno de los episodios que a mí me encanta es con Hernán Casciari que para mí es un groso, es alguien que me hace reír, me hace llorar, es escritor y un buen amigo mío y tuve la suerte de hablar con él largo y hablamos sobre la realidad, la ficción, sobre la mentira, sobre enamorarse y muchas cosas más. Si entran ahora a aprenderdegrandes. com pueden ver esa charla y cualquier otra, y también está disponible en cualquier reproductor de podcast. Y como decías Leo, desde este año los episodios también están en video en Youtube. Si buscan aprender de grandes en Youtube ahí los van a encontrar.

L: Acá Mariano te sugiere que alguna vez entrevistes a más de una persona y sugiere a Santi Bilinkis y a Darío Sztajnszrajber.

G: Se pronuncia Darío…. Una vez me dio la clase de cómo se pronuncia su apellido. Entrevisté a los dos pero por separado. No me interesa tanto, en este formato, no me interesa tanto el debate que se pueda generar entre ellos. Prefiero yo conversar. En el debate no somos buenos debatiendo y salvo que uno genere un lugar especial para eso y con ciertas reglas de juego en el debate se juega mucho el ego y la gente no escucha. Yo siento que lo que se logra en aprender de grandes es un código de escucha muy especial porque yo no voy a competir ahí con el que invito, yo lo quiero hacer brillar, y eso está claro como parte del contrato de esto. 

L: Me dejás pensando, no puedo evitar, estamos en Argentina pero pasa en todos los países este tema de que no nos escuchamos, de que en un debate como que los dos queremos ganar y eso evita que nos escuchemos, evita que abramos la puerta. Si tuvieras una varita mágica y pudieras cambiar algo para mejorar eso, ¿qué cambiarías?

G: No sé si alguna vez viste Mirtha Legrand.

L: Me suena.

G: Yo no había visto nunca hasta que estuvo Santi el otro día almorzando o cenando con Mirtha. Yo primero pensé que era un programa de media hora o de una hora, y dije lo voy a  escuchar un rato a Santi; hablo de Santi Bilinkis. Resulta que termina la primera hora y seguía, digo bueno debe ser una hora y media, y seguía, llegó la hora y media y seguía; tres horas duran los programas y son cinco o seis personas y Mirtha. Es ridículo porque estoy explicando algo como si la gente no lo hubiera visto, yo era el único que no lo había visto en todo el mundo. Nunca había visto un almuerzo o una cena con Mirtha Legrand, hablan todos a la vez las seis personas y Mirtha y se interrumpen. Mirtha tira una pregunta y cuando empezás a contestar te tira la siguiente. Pará, no te interesaba lo que me acabás de preguntar, no me estás escuchando. Creo que los argentinos tenemos mucho de esto, tengo una amiga noruega muy divertida, que vino a Argentina, aprendió a hablar español espectacular, estuvo varios años acá y cuenta en una charla que dio, que también es bastante standupera pero con ideas detrás que ella cuando llegó acá venía de un país en donde la gente habla uno por uno todo eso y durante el primer año ella siempre creyó que hay que esperar que el otro termine de hablar para poder empezar a hablar uno y durante el primer año estuvo callada porque no encontraba el momento de ese silencio en una conversación de amigos. Yo creo que somos muy malos escuchando y uno siempre está pensando en lo próximo que quiere decir para tratar de pasarle una idea al otro y nos perdemos la oportunidad de realmente escuchar, aprender y empatizar y un montón de cosas que están espectaculares.

L: De alguna manera estás liderando con el ejemplo con tu programa, con Aprender de Grandes. Ahora, ¿qué le pedís a los demás?, ¿qué te gustaría que hagan todos?, ¿es escuchá, es simplemente escuchá?

G: Sí, hay un tema de escuchar con todo el cuerpo, escuchar con mente relajada. Una de las cosas que me pasó, que aprendí en aprender de grandes es verdad que hago una sola pregunta al principio pero yo trato de conocer un poco a la gente con la que voy a conversar antes para tener idea para dónde puede ir la conversación y en los primeros episodios, que si los escuchan estoy más duro, porque todavía estaba duro, estaba nervioso, estaba más pendiente de mi próxima pregunta que de escuchar a mi invitado porque tenía miedo que se hicieran silencios incómodos, baches, ese tipo de cosas. Realmente después escuché de nuevo alguna de las grabaciones y dije no te puedo creer que dijo eso, en el momento no lo escuché y me perdí la oportunidad de meterme por ahí que me la dejó servida en bandeja y la pateé a la tribuna porque estaba muy preocupado por la próxima pregunta. Lo que logré hacer es ganar confianza, que se logra con el tiempo, de que si me concentro solamente cien por ciento en escuchar, la próxima pregunta o comentario va a surgir espontáneamente y de una manera mucho más hilada, hilvanada, y va a ser una conversación que va sumando. La otra conversación se iba para el costado todo el tiempo y no construía nada. Uno para construir tiene que ir diciendo sí, y, a cada una de las cosas que te dice el otro. Si vos estás pensando en algo que nada que ver estás destruyendo el castillo de naipes que fueron construyendo entre los dos hasta ese momento. 

L: Está buenísimo, me gusta mucho la metáfora del castillo de naipes, que es algo terriblemente frágil pero puede ser muy potente, muy grande, muy impactante. ¿En las empresas pasa esto también, no nos escuchamos?

G: Es condición humana, pasa en todos lados. O sea en las empresas en particular pero no es porque especialmente en las empresas. Yo creo que en la empresa depende de la cultura de la empresa, eso es parte de nuestra cultura: en otros países se escuchan más que acá no por condición humana sino por cultura y si alguna empresa, yo creo que la empresa tiene la oportunidad de generar una cultura de escucha, sobre todo en las startups que es más fácil crear la cultura del principio que cambiar una cultura ya instalada. En empresas grandes si no existe es muy difícil de cambiar eso. Otra cosa que va en contra de esto es cuando hay ambiente muy competitivo y sentís que la manera vos de crecer es serrucharle el piso al otro o competir contra otros. En esos casos la escucha es difícil que suceda. 

D: Gerry, ¿qué tres ideas tenemos que escuchar de charlas TED? ¿Cuáles son las tres mejores charlas que podés recomendarnos a todos los que están escuchando ahora que nos están viendo?, ¿qué les querés recomendar?

G: Qué pregunta difícil Dani porque yo empecé a ver charlas TED en el 2007, me hice bastante adicto. O sea no sólo trabajo en esto sino que soy consumidor adicto declarado y en vías de recuperación o no, y debo haber visto en promedio tres o cuatro charlas por día en los últimos doce años, así que si entrás a multiplicar te da un número astronómico. Siento que me dio una visión del mundo que no podría haber tenido de otra manera y que está accesible a todo el mundo. Es algo ahí fácil, gratis, disponible y hay un montón de ideas. Obviamente la mayoría ni me acuerdo que las vi porque no puedo retener tantas cosas pero hay muchas charlas que me pegaron muy fuerte. Una que me encanta, es difícil cuando hacés una lista corta ver con qué criterio la hacés, un criterio que es fácil porque es más cuantitativo es cuáles son las charlas que vi más veces porque algunas me gustan tanto que vuelvo a ver. Creo que la que más veces vi es la de Eduardo Sáenz de Cabezón, Edu es español, es matemático y es profesor de la Universidad de La Rioja en España y aparte de ser un matemático de la hostia se metió en este tema del stand up científico, es uno de los pioneros en esto, y creó un grupo que hacen esto y ganó un premio global que se llama el FameLab o algo así, de stand up científico en los cuales científicos tratan de reírse de los contenidos de lo que hacen y de contarlo de una manera que cause gracia. Él dio una charla que es espectacular que se llama Las matemáticas son para siempre, él lo que dice esencialmente en la charla, en la charla lo dice mucho mejor, googleenlo Eduardo Saénz de Cabezón tedx, si ponen eso les aparece la charla de Edu, dio más de una, la matemática es para siempre es la más divertida, es una charla en la cual él dice vieron que dicen que si querés expresarle un amor eterno, un amor para siempre a alguien le tenés que regalar un diamante, dice bueno depende qué es lo que consideres para siempre. Si querés que sea para siempre siempre regalale un teorema, eso sí es para siempre siempre. El teorema de Pitágoras es verdad aunque Pitágoras se haya muerto. Allá donde se junten dos buenos catetos y una buena hipotenusa el teorema de Pitágoras funciona a tope. Ya me la sé casi de memoria, Edu la dice mejor y aparte con un acento más lindo. Es una charla en la cual la matemática es algo que genera mucho prejuicio, rechazo, la gente la amó o la mayor parte de la gente la odió, él la cuenta de una manera que te hace reir, te relaja, y te muestra la potencia que tiene un montón de cosas lindas que te puede agregar a la experiencia de la vida saber matemática y ser curioso con respecto a la matemática. Todo eso en once minutos, para mí es un súper poder. La gente que hace bien esas cosas tiene un superpoder.

D: Una vez más la intersección como matemática que te hace reír, ya mismo quiero ir a verla.

G: Me dijiste tres, digo los títulos de las otras cortitos: otra es Marcelo Magnasco. Marcelo Magnasco se dedica a investigar y tratar de descifrar el lenguaje de los delfines. Vieron que hay películas de los extraterrestres, llegan los extraterrestres, están hace cinco minutos acá y ya estamos hablando con ellos en inglés; ni cagando, eso no va a suceder. Los delfines están acá, hablan entre ellos y no tenemos la más pálida idea de lo que están diciendo y los estamos estudiando hace un montón. Marcelo está haciendo un esfuerzo muy grande para tratar de descifrar qué están diciendo, él tiene una de las teorías de que cuando uno va buceando y escucha dos delfines haciendo ruiditos él cree que se están riendo de nosotros. 

L: ¿Puede ser que sean una civilización más avanzada y que nosotros seamos tan tontos que no nos demos cuenta?

G: ¿Los delfines? Hay que ver cómo medimos avanzada. Si medís avanzada…

L: Que se ríen de nosotros.

G: Esa es una buena definición. Creo que es mejor que la que iba a proponer. Otra definición avanzada tiene que ver con creación de tecnología o de creación cultural. Los delfines no tienen tecnología sofisticada o cultura sofisticada.

L: Son tan avanzados que tal vez dijeron la tecnología no sirve tanto, uno es feliz riéndose de las mascotas.

G: Por ahí fueron y volvieron. Por ahí tenían jueguitos electrónicos hace miles de millones de años y dijeron no, dejémosla que tenemos vidas más plenas de otra manera.

L: ¿La tercera?

G: Tercera hay muchas, hay otra que me impactó mucho, estoy tratando de decidir porque hay varias que compiten. Hay varias charlas TED sobre la muerte, sobre las últimas etapas de la vida que son muy reveladoras con gente que ayuda a otros en las etapas finales o gente que está en la última etapa de su vida desde Elsa Rosenvasser, a Laura Aresca en el mundo de las ideas que es otra cosa que tiene charlas parecidas, muchas en ted.com en inglés que están espectaculares. A mí me impactan mucho porque hay mucho de sabiduría de la vida en eso, lo más típico es la gente que está en la etapa final de la vida dice que se arrepiente de no haber pasado más tiempo con sus seres queridos, eso ya es casi lugar común, pero hay un montón de cosas mucho más sutiles que esas que esta gente aprende que está bueno reconocer y entender; eso por un lado. Por otro lado en general las etapas finales de la vida, los adultos mayores o la vejez, suelen ser vistos como lo que le tenemos miedo, a lo que queremos llegar, o sea queremos vivir mucho pero no queremos ser viejos, casi una contradicción, y la sociedad tiene un sesgo de discriminación contra los viejos, contra los adultos mayores, contra la gente de más edad, y eso es terrible porque hablamos de discriminaciones, de discapacidad, de género, de otras cosas, pero no se habla tanto por la discriminación por edad. Es una de las más graves porque cada vez vamos a ser más viejos en nuestras sociedades.

L: Es importante para nosotros.

G: Claro, acá estamos hablando de una discriminación que nos va a llegar ojalá a todos, y si no nos llega es porque nos morimos antes. Hay muchas charlas, no podría identificar una, la de Inés Castro Almeyra, cómo hacer más para incluir a gente de todas las edades, cómo hacer para vivir vidas plenas hasta el último día ojalá para todos. 

L: Genial, estaba ahí borrando un comentario de gente que hace publicidad acá en Linkedin, pasa en todos lados, y no me gusta, soy muy mala persona.

G: ¿Se puede bloquear en Linkedin a alguien?

L: Sí, cien por cien.

G: ¿Vas a bloquear al que puso publicidad?

L: Sí, lo estoy bloqueando; listo, ya está.

G: Ni nos puede escuchar.

L: Ni siquiera sé quién es porque tenía una marca puesta. Linkedin es una plataforma bastante más limpia en general que las otras que conocemos. 

G: Por ahora…

L: Facebook es como mala palabra, nadie lo quiere, es un desastre, aunque lo usábamos todos antes, Instagram es lindo, qué sé yo, pero acá en Linkedin como tiene un modelo de negocios mal hecho para mí, la publicidad no explotó. El contenido es un poco más relevante. El algoritmo es medio raro pero funciona. Contame un poco más ahora, habíamos hablado, hablabas de la muerte, en realidad hablabas de lo que podemos aprender de la muerte. Quiero aprender de otro momento, de otro viaje en el tiempo: vas a tus 18 años, de hecho escucho que preguntás en Aprender de Grande si podrías viajar a dónde viajarías, me tienta preguntártelo a vos porque creo que no lo contestaste nunca.

G: Una vez lo contesté, en Aprender de Grande hicimos un episodio al revés, donde Diana Wang me entrevistó a mí, hasta nos sentamos en el sillón opuesto.

L: Entonces no te voy a preguntar eso, mando a la gente a verlo, lo voy a ver yo también, lo voy a escuchar yo también. Te pregunto: si viajaras a tus 17 años, ¿qué recomendación te dirías?

G: Que me relaje un poco, era una época de mucho estrés, de mucho deber ser, mucha ambición, mucho preocuparme por cosas, y siento que estaba más preocupado por lo que debía lograr que por disfrutar del camino en ese momento. Siento que eso es algo que me llegó más tarde, ahora a dónde llego me preocupa mucho menos que pasarla bien en el mientras tanto porque es lo único que hay. Esto ya es trillado, autoayúdico, lo que quieran llamarlo pero la verdad que está buenísimo, para mí fue una ficha que me cayó tarde, creo. 

L: Tengo una duda: ¿te cayó tarde o a todos nos cae tarde, te cayó en el momento en el que nos cae a todos de alguna manera?

G: No hice el benchmark.

L: Porque no sos el primero que contesta esto. A mis 17 años me hubiera gustado tomarme las cosas con más calma.

G: Es una de esas cosas de si querés sabiduría de vida que es muy difícil de enseñar y de aprender de otros. Que uno lo termina aprendiendo cuando le cae la ficha por algo que le pasa y por su propio recorrido y aprendizaje de vida. Cuando alguien te lo dice: bueno, sí, sí pero no lo hacés. Hasta que no te pasa algo más fuerte o algo que te va llevando a entender que eso es lo importante, por lo menos a mí me pasó, otros creen que no es lo importante pero para mí sí.

L: Pregunta complicadora, último viaje en el tiempo, después Dani si querés preguntar algo más, si nos queda tiempo lo preguntás. Viajás, suponete que envejecés, tenés como 30 o 20 años más y podés volver a este momento de tu vida, ¿qué pensás que te recomendarías?

G: Salir cinco minutos antes para no llegar tarde a esta. Llegué tres minutos tarde y me mortifica, soy, tengo un TOC que no me gusta llegar tarde, y cuando llego tres minutos tarde me siento físicamente mal, me impacta.

L: Te entiendo perfectamente.

G: Entonces vas a llegar más tarde de lo que habías planeado, salí cinco minutos antes.

L: O hacer terapia.

G: Poder resolverlo y que no me importe. 

L: Totalmente. ¿Pero qué creés que deberías mejorar de vos y que no estás haciendo?

G: Bueno, es difícil la pregunta.

L: Te pido mil disculpas.

G: Sabés que no sé pero me dejaste pensando.

L: Me gusta, me gusta, tenemos una excusa para que vuelvas.

G: Dale. 

L: No sé si Dani te quedó alguna pregunta pendiente. 

D: Le voy a hacer una pregunta hablando de la vida plena, y un poco en coherencia con lo que te preguntaba Leo, ¿Gerry sos feliz?

G: Es raro, ¿no?, el concepto de la felicidad. Es algo obviamente muy subjetivo y algo etéreo, algo que fluctúa. Yo no sé si uno es feliz, yo creo más en encontrar momentos de estar bien conectado con lo que pasa en el momento, de poder desarrollar y valorar los vínculos que tenemos. Voy a contar una infidencia familiar que me hace muy feliz ahora, yo estoy casado con Marcela hace treinta y pico de años, tenemos dos hijos, Juli y Lele que tienen 21 y 18 ahora. Desde hace algunas semanas por instancias de Lele, del menor, nos agendamos horarios de a pares. Yo tengo los jueves de 3 a 5 de la tarde con Lele, hoy, los martes de 7 a 9 con Juli y estamos todos cruzamos así. Son horarios sagrados en los cuales ahí no hay celular, no hay otra cosa y hacemos lo que se nos cante. Con Lele estamos haciendo un curso online de dibujo, con Juli salimos a caminar y después cocinamos para los cuatro. Es por ahora lo que venimos haciendo en las últimas semanas, por ahí cambia de tiempo, no importa es una excusa para, y en esos momentos me siento bárbaro y no hace falta mucho, no hace falta ni tecnología ni guita, ni nada. Es simplemente poder, yo creo que a la larga es eso, los vínculos y poder hacer cosas que nos gustan con la gente que queremos. De hecho yo hago muchas cosas y siempre cuento que hago esto para mejorar el mundo, y es verdad que en parte lo hago por eso pero la razón verdadera es que cada una de las cosas que hago, y ahora lo descubro mirando para atrás, son excusas para hacer cosas con la gente con la que quiero estar. Todo lo demás viene por añadidura, no es lo principal. No es lo que me mueve en el día a día.

L: O sea te armaste de verdad un podcast para estar con la gente con la que querés estar. 

G: Era para mí el podcast, yo lo puse online por si a alguno le gustaba y después explotó que está buenísimo y para mí es una excusa genial de encerrarme con esta gente maravillosa que tiene mucho para enseñarme y los tengo encerrados en el estudio así que no se pueden ir a ningún lado. 

L: ¿Es verdad que cerrás con llave?

G: No le digas a nadie.

D: Y sin límite de tiempo, es buenísimo.

L: Bueno ya estamos cerrando…

G: Se nos acabó el tiempo, hablamos sin límite de tiempo.

L: Nos quedamos…

D: No nos podemos quedar acá.

G: Nos rajan.

L: Gracias Gerardo por todo, gracias Martín por la producción, gracias Gerry por la buena onda. Quedó una pregunta igual, re fácil, ¿cuántos años tenés?

G: ¿Cuántos parezco?

L: De muchos menos, claramente parecés de 40 y pico. Las cuentas no me están dando.

G: Tengo 53, sé que parezco de 52 pero tengo 53. 

L: Qué bien que te mantenés.

G: Gracias. 

L: Muchísimas gracias Gerry por tu paciencia y por tu amabilidad.

G: Gracias Leo, gracias Dani.

L: Gracias Dani. Esto fue No Puedo Creer que me Hagas Escuchar la Radio por ecomedios AM 1220, por Linkedin Live, muchas gracias a todos, hasta el jueves que viene.        


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