Programa #1, con Santiago Bilinkis, su libro y cuánto duerme por día (video y transcripción)

Una charla muy interesante resultó con Santiago Bilinkis, en este programa conducido por Daniela De Lucía y Leo Piccioli.

Si querés ayudarnos a mejorar podés responder una encuesta.


La transcripción completa:

L: Leo Piccioli

S: Santiago Bilinkis

D: Daniela De Lucía

L: Soy Leo Piccioli este es el programa que todavía no tiene nombre, el programa de Leo Piccioli, es un piloto, estamos probando. Bienvenidos a todos, hay gente escuchando por AM 1220 en sus autos, hay gente escuchando por ecomedios.com, hay gente mirando por Linkedin Live desde la pantalla. Me acompañan hoy Daniela de Lucía y tengo un invitado fantástico. ¿Cómo te presento Santi?

S: Santiago Bilinkis.

L: Santiago Bilinkis ¿qué?, ¿emprendedor serial?

S: No, los seriales los dejé cuando era chico.

L: Acercate un poquito al micrófono. Bien, emprendedor serial y tecnólogo.

S: Sí, señor.

L: Acabás de publicar un libro, contame cómo se llama. 

S: Guía para sobrevivir al presente.

L: ¿De qué se trata?

S: Se trata del quilombo que tenemos los seres humanos con los celulares en este momento y qué está causando que vivamos más pendientes de lo que está pasando dentro de la pantalla que de lo que está pasando alrededor nuestro. 

L: No me acuerdo si podemos decir malas palabras al aire; dijiste quilombo.

S: Pero quilombo en portugués es una palabra totalmente aceptada.

L: Tenés razón, estabas hablando en portugués.

S: Se me mezcla el portugués.

L: Sos rápido. Si tuvieras que dar un motivo por el cual tenemos que ir corriendo a comprar el libro cuál sería.

S: Que se va a agotar y si no se apuran no lo consiguen.

L: Está bien pero para qué lo queremos, o sea yo tengo un libro, tengo este que es el mío. ¿Para qué quiero el tuyo?

S: ¿Para qué querés el mío?, porque ese es un poco gordo y no sirve para nivelar mesas. En cambio el mío encaja perfecto el tamaño en la pata de la mesa.

L: Este libro surgió de un cambio de opinión tuya.

S: Sí señor. Mirá básicamente, vos sabés que yo soy muy fanático de la tecnología y hace nueve años tuve la oportunidad de irme a estudiara Singularity University en Silicon Valley y volví muy fascinado con todo el lado positivo, todo el impacto genial que la tecnología estaba teniendo e iba a tener en nuestra vida hacia adelante. Hace como un año y medio mi mirada empezó a cambiar y empecé a ver el lado un poquito más sombrío de lo que nos estaba pasando con la tecnología. No sé si exactamente fue ese día pero yo pongo, para poner un hito, siempre hay que poner un momento, fue el almuerzo del día del padre el año pasado que salí a comer con mi esposa y con mis hijos que son adolescentes y vi en la mesa de al lado una parejita más joven con chicos chiquitos que estaban muy entretenidos conversando los adultos entre sí y los chicos completamente anulados por sus celulares. No sé por qué, es una imagen absolutamente cotidiana. Cualquier restaurante que vayas lo ves, en cualquier reunión familiar lo ves; en todos lados lo ves. Ese día tuvo un impacto particular sobre mí y empecé a ponerle ojo al tema y me empecé a preocupar cada vez más por lo que veía en mis reuniones familiares, lo que pasaba con mis hijos.

L: ¿Cambiaste tu actitud, tu conducta a partir de ese momento?

S: Mi conducta ya venía cambiando desde antes.

L: El Candy Crush ya lo habías dejado.

S: Cambió bastante mi manera de manejarme con las redes. Yo creo que si querés en esto de haber sido early adopter, de empezar a usar Twitter desde el principio, las redes tenían un carácter antes de su masivización bastante distinto y en algún momento me fui sintiendo cada vez más sapo de otro pozo. Me fue pasando un poco en las redes, me fue pasando un poco con mi propio uso del celular, le saqué las notificaciones; no había leído nada, me fueron surgiendo naturalmente. Sentir que estaba perdiendo control de mi vida, que estaba viviendo más mi vida para mostrarla que para disfrutarla, que estaba más pendiente de lo que pasaba en otro lado que de lo que me estaba pasando acá y medio que internamente me rebelé contra eso. 

L: Ahora en el libro planteás, tal vez no es ni siquiera una hipótesis sino una realidad sobre las empresas de tecnología y nuestra mente. Vos lo que decís es como que hay una…, nos están manipulando constantemente, están haciendo que nosotros hagamos lo que ellos quieren. 

S: Sí, básicamente los humanos somos ridículamente fáciles de manipular. Yo por ejemplo puedo hacer que vos dones tus órganos o que no los dones, lo que yo quiera y la diferencia entre que dones o no tus órganos es en cómo yo diseño el formulario que te hago completar al momento de…

L: Entonces no estamos hablando de tecnología.

S: No, no yo te hablo de técnicas de manipulación que obviamente no son nuevas que si querés toda la rama de la economía del comportamiento, Kahneman y esta gente lo viene estudiando de hace rato, este famoso ejemplo que vos seguramente conocerás de The Economist de cómo plantear el menú de elegir la suscripción para hacerte elegir las que a ellos les conviene. No es algo nuevo, lo que es nuevo es cómo estas compañías tecnológicas entendieron todas estas cosas que estaban dando vueltas y que no terminaban de tener una aplicación muy clara en nada y armaron un combo genial donde realmente tienen la posibilidad de hacerte hacer lo que quieran.

L: Está bien, pero supongamos que tuvieran CEOs, como vos o como yo, buenas personas, podrían utilizar todas estas técnicas y tecnologías de persuasión y de hacer eso a escala para el bien

S: Absolutamente.

L: ¿Podrían hacer que todos hagamos ejercicio por ejemplo?

S: Podrían.

L: Comer más sanamente.

S: Podrían.

L: ¿Por qué no lo hace nadie eso?

S: Porque no hay un negocio detrás.

L: Entonces todo esto es movido por el egoísmo: no son malos, son egoístas.

S: Son capitalistas, están tratando de maximizar la ganancia. Y el problema si querés, también nace en esta idea de que en internet todo tiene que ser gratis. Internet nació como una plataforma muy abierta, muy hippie en un sentido, donde todo tiene que ser gratis y empezaron a aparecer compañías grandes de internet después del .com, con esto de la gratuidad, alguien empezó a decir: ¿cómo armamos una mega compañía que brinda servicios gratis? Con publicidad. Esa fue la primera versión, básicamente Google, ¿te acordás de la época Adwords y el algoritmo de Google, cómo hago para rankear primero en las búsquedas y todo eso. De a poquito le fueron encontrando vueltas más interesantes, primero se pasó de la publicidad medio a lo bestia como era tradicionalmente le mando a todo el mundo el mismo aviso a empezar a hacer segmentación un poquito más fina, y después se dieron cuenta a partir de todo lo que fue el advenimiento de big data que podían recoger absolutamente todo lo que vos hacían online y ahí se dieron cuenta que sabiendo absolutamente todo de vos podían segmentar las publicidades a un nivel hasta ese momento inimaginable y finalmente se dieron cuenta de que con todo eso podían manipular tu conducta. Fue como una evolución gradual donde esto fue in crescendo.

L: Ahora hay gente que dice, hay un mito urbano de que el celular nos escucha constantemente y puede poner la publicidad de Cancún cuando habíamos hablado de Cancún. ¿Vos decís que eso no es así?

S: Separemos dos cosas: el celular nos escucha constantemente, eso es un dato. Si yo ahora digo OK Google, y no lo estoy tocando, mi teléfono para los que no lo están mirando por la camarita se prendió, y yo no lo toqué, ni el teléfono sabía cuándo yo iba a decir eso. Si cuando yo lo digo se prende es porque en todo momento, ahora habla también, no sólo escucha sino que habla. Quiere decir que en todo momento está escuchando. Que esté escuchando no quiere decir que esté oyendo, entonces lo que las compañías explican en el caso puntual de Google es que ellos no utilizan la información de lo que el teléfono escucha para targetear ads, sí graban a veces para mejorar los algoritmos de interpretación de texto en algunas lenguas donde necesitan entrenar sus inteligencias artificiales para conversión de voz a texto. Ahora, la vivencia cotidiana la tenemos todos: me pasó la semana pasada, estábamos en la mesa charlando, justo antes de las PASO, justo hace una semana, y uno de mis hijos se puso a hablar de la canción esta de Del Caño, no sé si la vieron.

L: La podemos cantar todos ahora.

S: Y otro de mis hijos dice: vos sabés que también hay una de Massa, ah sí, qué sé yo, y pasan cinco minutos y el primero que había, no el que habló de Massa, el que habló de Del Caño, dice mirá papá. Me muestra las notificaciones y dice mirá el video de Massa. Dice yo nunca googleé nada, yo no sabía que existía la canción de Massa, nunca googleé nada de la canción de Massa y me apareció la canción de Massa. No es casualidad que hablando de la canción de Del Caño mi otro hijo asoció con la canción de Massa. Uno podría decir está bien, si googleaste la de Del Caño te muestra otra cosa parecida, que es la misma asociación libre que hizo mi otro hijo. Entonces si querés creemos que son tan inteligentes que si vos buscaste la de Del Caño te traen Massa, y si querés creemos que nos escuchan.

L: Hagamos fast forward, movámonos diez años hacia adelante. Estamos en 2029 y todo esto se resolvió, ¿cómo cambió todo?, ¿qué te imaginás que va a pasar con todo este dilema de la tecnología?, sobre todo la manipulación que sufrimos casi sin darnos cuenta; que hasta disfrutamos de alguna manera de esa manipulación porque nos da dopamina.

S: La disfrutamos porque en el fondo lo que están aprovechando es el enorme problema que tenemos los seres humanos para discernir bienestar de corto plazo con bienestar de largo plazo. Entonces la manipulación en general consiste en darte la frutillita que querés ahora a expensas de todo lo que te conviene a un plazo más largo y en eso los seres humanos caemos como caballos.

L: Entonces en diez años los seres humanos vamos a estar todos endeudados en la tarjeta tratando de pagar todo lo que gastamos que no queríamos.

S: No, no va a pasar eso porque la gran mayor parte de la humanidad va a haber leído mi libro y va a haber cambiado su manera de manejarse con la tecnología.

L: Fantástico, ¿avisamos a la editorial que impriman 2500 millones?

S: Sí, que los vayan haciendo de a tandas porque tampoco los van a comprar todos al mismo tiempo.

L: El tema es que se está quemando el Amazonas, así que no sé si va a haber papel para tantos libros.

S: Me parece que en esa parte no hay eucaliptus eh.

L: Un tema out: Santi y yo nos conocemos hace muchos años y somos capaces de continuar estos diálogos por horas, así que yo me tengo que dar cuenta de que hay gente mirando, hay gente escuchando, tenemos 126 personas en Linkedin, debemos tener más gente por otros lados y entonces volvemos. ¿Querías preguntar algo Dani?

D: No, estaba muy bien la charla, no quería interrumpir porque la verdad super entretenida; más allá de que se conocen hace años, creo que todo es muy valioso.

L: Entonces 2029: leímos todos tus libros, nos dimos cuenta. Vimos la luz, ¿qué cambia del mundo?

S: Mirá, yo creo que ya está empezando a cambiar, y no por mi libro, en cuanto a que la gente se está empezando a dar cuenta de algunas cosas. La gente está empezando a resentir algunos aspectos de la manipulación. Por primera vez desde que lanzó Facebook está perdiendo usuarios de manera neta, está decreciendo. Yo hice hace poco una conferencia sobre confianza en las empresas y antes hice una encuesta y le pregunté a la gente: cuánto confiás en… Algunas eran empresas y otras eran industrias. Los que están en el fondo de la tabla es bastante obvio: tabacaleras, los medios y las telefónicas. Un escalón más arriba, las compañías de seguros y los bancos. En el medio de la tabla tenés alimenticias, indumentarias. Arriba de todo mejor posicionados aparecía Google, aparecían las aerolíneas. Facebook está en el segundo peor desde abajo con los bancos y las aseguradoras; Fornite también, y las agencias y la gente que se dedica al marketing también. Con lo cual la sociedad está empezando a darse cuenta y les está empezando a sacar la factura. Entonces cuando sale Facebook y dice vamos a eliminar los likes de Instagram, yo creo que son las reacciones. Los likes de Instagram son unas de las principales vías de manipulación que te da mucha gratificación a corto plazo y te recontra arruina la vida a largo, y que estén dando marcha atrás cuando a ellos les conviene claramente mantenerlo es un dato super fuerte. 

L: Vos sos optimista entonces.

S: Yo creo que no sé si vamos a ganar el partido pero en este momento estamos jugando con una cancha totalmente desnivelada. Yo confío que si nivelamos la cancha y los dos entendemos a qué estamos jugando en una de esas ganamos o en una de esas perdemos pero cuando vos no sabés a qué estás jugando y encima la cancha está inclinada en tu contra no tenés chance.

L: Cuando decís los dos decís 7500 millones de humanos y una docena o veinte docenas de compañías que están compitiendo entre ellas incluso para manipularnos más.

S: Sí, lo que pasa es que tenés el quilombo de que ahora están empezando a aparecer compañías que ofrecen manipulación, de hecho hay, sería ponele manipulación a tu app. Es una don, dame tu base de datos, y decime qué querés que hagan tus usuarios y yo lo hago.

L: Yo los hago hacer.

S: Yo los hago hacer, exactamente. 

D: De hecho Santi hay un posgrado, ¿puede ser?, en alguna universidad acerca de cómo manipular a tu audiencia o algo del estilo…

S: No es un posgrado, es un laboratorio de investigación. Es un laboratorio que investiga cuáles son los mecanismos para hacer estas cosas. Sí, en Stanford además, no en cualquier universidad. En la universidad tecnológica del mundo, en el medio del Silicon Valley donde van a contratar Facebook, Google, Apple, Netflix, todas esas compañías.

L: Hace poco, el lunes, hay como una asociación de grandes empresas norteamericanas que sacó press list un contando que decidieron los 187 CEOs incluyendo Jeff Bezos de Amazon y muchos otros, que el objetivo de las compañías no es más la rentabilidad sino que es satisfacer a todos sus stakeholders, a empleados, sociedad, medioambiente, accionistas. Que ya no es más como Friedman lanzó en los 70 la rentabilidad es todo y los accionistas son todo; es una declaración, no cambió nada. ¿Le creemos?

S: Yo no les creo, no necesariamente por un tema de intención sino por un tema de incentivos. Yo creo que la gente obedece más a incentivos que a intenciones y el valor de sus compañías va a seguir dependiendo mucho más de los profits y del flujo de fondos descontado y de la expectativa de crecimiento de las ganancias que de su dedicación al cuidado del medioambiente. Me parece difícil, son muy pocos los CEOs que se atreven de verdad a hacer lo que menos le conviene a la compañía desde ese punto de vida.

L: ¿A qué CEO admirás?

S: Mirá, me parece que Google ha tenido muchos huevos, me parece que Google ha hecho muchas cosas locas, muchas cosas que el mercado castigaba y ellos dijeron creemos que hay que hacerlo y lo hacemos igual. Cuando vendieron Boston Dynamics, la mayor compañía de robots del mundo, porque no era rentable se me cayó un ídolo mal. Me pareció una vergüenza esa decisión.

L: Si tuvieras a Mark Zuckerberg acá, ahí adelante. ¿Qué le recomendarías?, así bien cortito.

S: No, me saco una selfie y la posteo en Instagram.

D: Explota.

S: En Facebook no porque no nos gusta pero Instagram sí.

L: Hacemos un cambio de tema totalmente: nos metemos adentro de las empresas. Acá me pasaron un audio. Una de las cosas que quiero hacer en el programa es tratar algunos temas interesantes de lo que pasa en las empresas. Mucho se discute, siempre aparecen estas frases que nos sacan de quicio. Tengo de un oyente una frase que quiero que escuchemos y que me digas, que hablemos de eso.

S: Dale.

L: “No te pago para que pienses”. La pasaron, ah perdón, el tema es que no lo escucho. Claro, hay que ponerse auriculares, qué bobo. ¿Vieron?, primer programa de radio y me olvidé de ponerme los auriculares. Vos lo escuchabas y yo no. 

S: Yo no la escuché tampoco porque no tengo auriculares, uno cada uno.

L: Yo ya la escuché hace un ratito.

D: Les cuento.

L: Pasala de vuelta así la escucha el invitado que no escuchó. Qué desprolijidad por el amor de Dios, esto no puede pasar en una radio. “No te pago para que piense”.

S: Es Mickey Mouse.

L: Es Mickey Mouse, Dios, santo, qué hdp.

S: ¿LLamó Mickey Mouse a la radio?

D: Re…

S: Esto es muy importante para un primer programa.

L: Es un momento histórico, Mickey Mouse, en 1930 y pico dice: “no te pago para que pienses”, ¿qué pensás vos?

S: ¿Qué pienso?

L: De Mickey diciendo eso.

S: Que es un paradigma absolutamente antiguo donde lo que se espera de los demás es obediencia y no criterio.

L: Hablá bien adelante del micrófono. ¿Alguna vez la dijiste?

S: No.

L: Mirá que yo trabajé para vos.

S: Sí, pero no es para nada…

L: Mirá que yo puedo dar fe o no, eh.

S: Da fe, jamás diría una cosa así.

L: No lo miro, hablo así. Pero es re difícil hablar con un entrevistado sin mirarlo. Bueno me voy a poner los auriculares. Vamos a una cortina así me explican cómo se trabaja en la radio por favor…

S: Una canción.

L: Una canción, sí.

Bueno acá volvimos ya con auriculares, estamos aprendiendo a trabajar en la radio, ¿no?

S: Yo quiero ver si estás aprendiendo a ver si vas a hacer lo que hay que hacer en este momento.

L: ¿Qué hay que hacer en este momento? Ah mirá, nos pueden mandar mensajes por Whatsapp, mensajes de audio así los pasamos al aire en próximos programas al 5491166667342. Es un número de Buenos Aires, Argentina entonces si lo hacen desde afuera es +5491166667342.

S: Pero no es a eso a lo que me refería que tenían que hacer ahora. Siempre que se vuelve de la tanta el nombre de la canción, y que son las 06.25 de la tarde 13,1° la temperatura. Siempre soñé con hacerlo yo porque nunca me toca a mí.

D: Ay bueno, ahí está.

S: Bueno por eso: son las 06.25 de la tarde, estamos en vivo y la temperatura es de 13,1°

D: Qué frío.

L: Perdón, dijiste la hora re bien pero… el clima re bien, pero te falta la hora. Decí la hora bien, decía la hora con voz de locutor.

S: ¿18 o 6?

L: No, 18.

S: Son las 18.25, 13° la temperatura en la Ciudad de Buenos Aires.

D: Excelente.

S: Upa, tenemos una locutora también…

L: ¿Cuál es la frase que más te sacó de quicio en el trabajo a vos?, Santi.

S: Uh no tengo idea, pará, me tirás así y tengo que pensar. Tengo que rebobinar mi vida entera para encontrar…

L: Te dejo pensarlo en segundo plano. Contame mientras tanto si extrañás trabajar en una empresa.

S: No, no lo extraño. No hay un sólo día de mi vida en que lo extrañe, ni uno.

D: Excelente.

L: Si viniera una persona ahora y te dijera, está trabajando hace 18 años en la misma empresa o en tres o cuatro empresas, y te dicen tengo un proyecto, lo empecé como hobby, me está yendo bien pero no me animo a dejar todo y jugármela. ¿Qué le dirías?

S: ¿Qué le diría? Que digamos para mí emprende no es para cualquiera. Ahora hay como un imperativo de que todo el mundo tiene que emprender y no sé, trataría de entender si realmente es lo que desea o está jugando por un mandato social de que ahora el emprendimiento se puso de moda y si no sos emprendedor es que no tenés suficientes huevos y en realidad no tiene nada que ver con eso. Emprender es una profesión como cualquier otra, a mí me encantó durante cierta etapa de mi vida. Ahora por ejemplo no lo haría de nuevo con lo cual claramente no me parece una panacea, fue algo buenísimo para cierta etapa, no para esta etapa de mi vida y que a algunas personas les va genial y a otras no. Me parece que la única cosa imperdonable en la vida es perseguir el sueño de otro, con lo cual trataría de entender si eso realmente es algo que está haciéndolo porque es lo que sueña hacer o porque siente cierta presión del entorno, de amigos o de quien sea para ir para ese lado.

D: Santi en esto hay nuevo automático, ¿no?, el piloto automático de que todos tenemos que ser emprendedores y emprendedoras. Es como la nueva presión como bueno, dale, ¿a ver?, hacé tu negocio propio. Hacé algo vos, independizate a toda costa. No importa si tenés las habilidades, no importa si te gusta o no. Coincido un poco en eso, en saber elegir conscientemente y tiene que ver también con saber elegir conscientemente todo nuestro día a día. Tiene que ver con desde la tecnología hasta elegir ser emprendedor o no, en la vida y en la tecnología. 

S: Malísimo que pase eso porque está lleno de gente trabajando en corporaciones que es feliz trabajando ahí y sin embargo tiene como esta idea de que en realidad tendría que estar haciendo otra cosa porque no, y no, para nada. Lo importante, de nuevo, es conectarte con lo que te mueve a vos y con lo que te gusta a vos y pegarle derecho por el camino que te lleve a dónde querés ir y puede ser tranquilamente tratar de llegar a ser gerente de una corporación o trabajar en una PyME o fundar tu propio proyecto o trabajar de manera independiente como profesional independiente. A cada uno lo mueve lo que lo mueve.

L: Es interesante, tal vez en 1950 estaba de moda trabajar en una corporación y estaba mal visto emprender y de alguna manera nos educaron nuestros padres y como que estamos en un momento de transición en donde estamos pasando de una moda a otra y un día va a llegar un punto en donde todos podemos realmente elegir. En vez de tener esta presión social de emprender es lo más.

S: En realidad emprender es algo que se inventó hace relativamente poco en el sentido de que antes lo único que tenías eran corporaciones. Obviamente que las corporaciones nacieron como un emprendimiento pero eran casos extremadamente infrecuentes porque no existía el esquema de capital de riesgo, fondos de inversión, lo que hoy de alguna manera posibilita que se emprenda. El otro gran facilitador fue internet, donde ahora uno con muchísima menos plata que antes puede prototipar, probar un proyecto, comprar publicidad online, llevar gente a un sitio, entonces la verdad es que antes lo único que existía era la corporación y de repente aparece el emprendimiento y estamos como un poquito cebados y entusiasmados con lo nuevo, y después probablemente termine decantando a N opciones diferentes para construir tu carrera.

L: Te dejo una pregunta para después del corte: ¿internet democratiza o no democratiza?

Ahora vamos a un corte y volvemos con esa pregunta.

Hola, hola, acá de vuelta con Santiago Bilinkis, soy Leo Piccioli y está a mi izquierda Daniela de Lucía, y estamos conversando, transmitiendo por ecomedios.com, por Linkedin Live y por un montón de otros lugares, AM 1220 de la Ciudad de Buenos Aires. 

Santi te había hecho una pregunta antes: ¿es internet un democratizador?

S: Mirá, a grandes rasgos sí, de hecho a grandes rasgos es probablemente el mayor democratizador de la historia porque este paradigma de la gratuidad aún cuando tuvo su lado seguro dentro de la cuestión de la manipulación y los avisos también hizo que ninguna otra tecnología haya llegado tan rápidamente a una proporción tan grande la población, combinalo con el smartphone que es otra tecnología totalmente democratizadora. Pensá que el smartphone que tiene cualquier pibe que va caminando acá por la calle de Buenos Aires no es significativamente peor que el que tiene el tipo más rico del mundo. Creo que nunca hubo tan poca diferencia entre lo que está accesible a una persona pobre y el tipo más rico del mundo.

L: Si yo fuera economista diría que habría que hacer una curva de Gini de los smartphones…

D: Alerta nerd, alerta nerd. No estamos entendiendo, caen los seguidores.

L: Vuelvan muchachos. Alerta nerd: ¿Dani tenés alguna pregunta para hacerle a Santi?

D: Tengo algunas preguntas más personales para hacerle a Santi para que todos los que están del otro lado lo conozcan un poquito más. Además porque creo que el éxito deja huellas, así como está esto de la psicología un poco conductista. Yo soy coach y me muevo mucho con lo que es estrategias de psicologías comportamental. Entonces a mí me interesa saber tu cotidiano, tus hábitos, y algunas otras cositas también que vamos a mechar con las preguntas de Leo, porque el éxito deja huellas.

S: El fracaso deja muchas más huellas que el éxito.

D: Cien por cien pero del fracaso se aprende y cuando tenemos una persona como vos que tuvo sus éxitos, sus logros, acabás de publicar un libro que está muy bueno. Entonces a ver algo bien hiciste, vamos a ver qué hiciste bien. Si vamos a seguirte como patrón, modelo de conducta de Santiago Bilinkis. Atención, todos atención, qué hace Santiago Bilinkis en su día a día. ¿Cuántas horas dormís por día por ejemplo?

S: Mi meta es dormir ocho. Soy de esas personas que miden todo con lo cual te puedo decir exactamente el promedio. Yo tengo mi medidor de descanso y de hecho si yo no estoy llegando a la meta de 56 horas de sueño semanales trato de cambiar mi rutina, alivianar las mañanas o cancelar programas a la noche, acostarme más temprano, levantarme más tarde, pero soy muy cuidadoso en tratar de mantener mi tiempo de descanso. Eso a mi esposa la raya tremendamente porque a mí ya no me gustan los planes que implican acostarse a las tres de la mañana. Si me invitás al cine trasnoche me ponés de muy mal humor y mi esposa me dice sos un viejo, un hinchapelotas. La verdad que a mí me cambia mucho la rutina porque si me acuesto a las tres de la mañana me despierto a las ocho, ya no es que puedo dormir hasta el mediodía, mis años no me lo permiten, pero sí, soy muy cuidadoso del descanso y trato de acomodar mi día a respetar mi noche.

D: Bien, sos muy consciente de eso, está buenísimo. ¿Cuántas horas por día trabajás?, también me imagino que las medís.

S: No, esas no las mido porque no tengo aparatito que lo mida.

D: Pero tenés un cálculo mental.

S: Trabajo todas: mi trabajo es muy indiscernible de mi ocio, no es que estoy… Sí, qué sé yo, hay un rato en que me pongo a jugar un jueguito en el celu y eso es ocio, pero el resto del tiempo estoy escribiendo una nota para La Nación, estoy armando mi columna de radio, estoy respondiendo mails, estoy escribiendo el libro, estoy poniendo un post en redes sociales. ¿Es trabajo o es ocio?, para mí es una de las dos cosas. 

L: De alguna manera lograste hacer lo que te gusta y que te paguen por ello. 

S: Muchas cosas que hago no me pagan, eh. Logré hacer lo que me gusta y que no me importe que no me paguen. 

D: Exacto, bueno tal vez te pagan a largo plazo. Es como una construcción a largo plazo esto de subir la foto en Instagram, el post, esto y lo otro.

S: Dentro de todo tengo la libertad de haber podido acumular cierto ahorro que me hace que no necesite ganar este mes lo que voy a gastar este mes, o sea a largo plazo no es que puedo vivir sin que me importe nada lo que gane pero no es que tengo que estar pendiente cada mes de cuánto voy a ganar. Si viene un mes y me pinta hacer cosas…; el libro fueron nueve meses prácticamente dedicado a eso y es el peor negocio que existe. No hay peor negocio en el mundo que hacer un libro pero bueno, tenía muchas ganas de hacerlo y me puedo dar el lujo de hacerlo. 

D: ¿Preferís leer ficción o no ficción?

S: No leo ficción, no porque no me guste, no tengo tiempo, tengo poco tiempo de lectura y mi lectura va muy asociada a lo que necesito leer para lo que tengo que hacer.

D: A la investigación.

S: Sí, una de las principales razones por la cual yo tengo mi columna de radio hace ocho años es que me obliga a meter veinte horas de investigación mensual y ahí es cuando más leo. Leo investigando para lo que escribo.

D: Tengo una afirmación de Jim Rohn: “eres la media de las cinco personas con las que pasas más tiempo”, ¿qué opinás?, verdadero o falso, ¿estás de acuerdo o no?

S: Nunca lo pensé así. Claramente yo veo cuan increíblemente influenciales hemos sido mi esposa para mí y yo para ella, o sea está bien que vamos treinta y pico de años juntos, si después de treinta y pico de años no te metamorfoseaste un poquito sería raro pero sí, yo me doy cuenta en las huellas que ella dejó en mí todo el tiempo y supongo que a ella le pasa lo mismo conmigo. De hecho para mí, nadie sabe muy bien en qué cosas me aportó pero para mí muchos de los momentos más lindos del libro son los aportes que ella me hizo.

D: Qué lindo eso, entonces sería una de las tres personas que más te inspiran ella. 

S: Sí, indudablemente. 

D: Dos personas más, quizás famosos, de la historia. Dos personajes que te inspiren.

S: Qué preguntas difíciles que me hacen…

D: No, son fáciles.

S: No sé, no soy muy de estar pensando, no tengo gurú. Soy bastante iconoclasta, no soy de idealizar mucho a la gente.

L: Cuando eras chiquito: ¿qué querías ser cuando eras grande?

S: ¿Qué quería ser?, quería ser inventor. Yo no conocía a Edison, no es que decía quiero ser como Edison. 

L: ¿No querías ser como Carl Sagan?

S: No lo conocía, de chiquito no lo conocía. De grande me gustaría ser como Carl Sagan. Pero no sé, tampoco lo conozco tanto, supongo que si me pongo a hilar fino. O sea yo tiendo, no soy muy de idolatrar a nadie ni tampoco me tomo en serio demasiado a mí mismo. Vos me hablás de éxito y yo no me siento exitoso. Las vidas son vidas y cada uno obviamente se acostumbra a lo que le pasa. Messi debe ver la vida como la vida y es un tipo… Lo que yo no entiendo, es cuando veo, cuando fue el casamiento de Messi y por días y días se publicaba en el diario el vestido de Antonella y los regalos, y a mí te juro que no me podría importar menos. No entiendo por qué a la gente le importa. No soy muy de…, tampoco le pediría a nadie un autógrafo. Perdón, estoy mintiendo, una sola vez le pedí a alguien un autógrafo y fue a Steve Wozniak cuando vino a la Argentina y me firmó la Mac. Yo tenía la Mac firmada por su autor, pero a Jobs no se lo hubiera pedido por ejemplo. De Wozniak me seduce lo nerd.

D: ¿Lo auténtico, no?

S: Sí, me da mucha ternura. 

L: Meto una pregunta acá de Linkedin: ¿hacés deporte?

S: Menos de lo que debería pero un cacho sí, juego tenis dos veces por semana. Practico ping pong una vez por semana.

L: Deporte dije.

S: No sabés lo exigente que es. Vení a una clase conmigo antes de burlarte.

L: Te cago a pelotazos.

S: Se me prenden fuego los cuádriceps con el ping pong. Después trato de hacer actividad aeróbica y una vez por semana gimnasio muy tranca, ya estoy viejo.

L: Esa era fácil, ahora la difícil. ¿Hay algo que te inspira en tu vida?

S: En general hay cosas que me entusiasman: el libro me entusiasmó muchísimo porque hace mucho que no sentía tanto entusiasmo.

L: ¿Porque te gusta escribir o por el impacto que podía tener?

S: Porque me iba gustando el cómo me sentía mientras escribía, me iba gustando el texto que producía. Ahora cuando lo terminé, lo leo y me gusta lo que encuentro cuando lo leo.

L: Estás orgulloso.

S: Estoy orgulloso, para mí quedó muy lindo el libro.

L: Te felicito.

S: Gracias.

L: No hace falta que lo compren 7500 millones de personas.

S: No, probablemente no.

L: En 7000 estamos.

S: En 6500 te agarro también.

L: ¿Querés hacer alguna pregunta de este ping pong?

D: Te voy a hacer una pregunta: ¿si pudieras saber sólo una cosa con certeza acerca del futuro qué preguntarías?

S: Lo primero que se me ocurre es el gran dilema de saber o no saber cuándo te vas a morir. No estoy seguro eh, lo primero que haría sería considerar la posibilidad de si quiero saber o no quiero saber cuándo.

L: Voy para el otro lado: si pudieras ir al pendejo Bilinkis de 17, 18 años y decirle una sola cosa sin importar las paradojas del viaje en el tiempo ni nada, vas y le decís como si fueras un externo, ¿qué le dirías?

S: Quedate tranquilo que te vas a levantar una mujer hermosa y va a estar al lado tuyo por el resto de la vida.

L: Esto es a los 17 o 18, no sé a qué edad.

S: Precisamente a la edad donde no enganchaba nada, creía que tenía la autoestima por el piso y creía que nunca iba a tener una linda mujer al lado.

D: Qué lindo, qué lindo, me encanta, que viva el amor.

L: Me encanta, genial. Tenemos un audio de un oyente que podemos pasar: 

“Hola Leo, mi nombre es José, la radio está muy buena y quería preguntarte: tengo 20 años, ¿sirve a los 20 años en una etapa universitaria ya empezar a aprender de liderazgo o debería enfocarme en otras competencias? Gracias, un saludo”.

Bueno gracias José por el mensaje, a vos te encanta todo el tema de educación, Santi, de hecho de tu libro anterior Pasaje al futuro regalaste al público, a la sociedad, la intro y el capítulo de educación como PDF; me habías contado que te peleaste con la editorial para poder hacer eso.

S: Sí.

L: ¿Qué le dirías a esta persona de 20 años sobre si estudiar, si formarse en liderazgo o no?

S: Para mí el liderazgo es lo mismo que decíamos del emprendimiento: no todo el mundo tiene que ser líder, también está sobrevaluado o sobreimpuesto. Las organizaciones existen porque hay un montón de gente que está dispuesta a hacer el mismo trabajo durante diez años seguidos. Si todos estuviéramos queriendo ser jefes sería completamente inviable con lo cual lo primero que trataría es desarmarle el imperativo de ser líder. Necesitamos seguidores, no yo como líder, la sociedad necesita seguidores. Y si realmente lo que le interesa es liderar me parece una de las competencias claves para liderar saber de liderazgo pero no lo bajaría como la cosa que todo el mundo tiene que aprender. Yo creo que para mí la más importante de las habilidades es la disciplina, es la capacidad de hacer lo que tenés que hacer cuando tenés que hacerlo y bancarte la frustración y bajar la cabeza y sacrificar algo ahora en pos de algo más adelante. 

L: Es muy interesante porque estás cerrando todo el círculo de la conversación porque es lo mismo contra lo que luchan las malvadas compañías tecnológicas que tratan de hacernos sacrificar nuestro largo plazo a favor del corto plazo.

S: Es que por eso me duele a mí, creo que no es casualidad que ese tema a mí me dé tanta bronca. Por ahí mucha gente dice está bien, todo bien. De qué me molesta si me están mandando publicidades para ir a Brasil cuando yo escribí en el mail que quiero ir a Brasil. A mí lo que me molesta es que nos estén sacando de eje y nos estén llevando para un lugar que no nos conviene y que si ya de por sí a la mayoría nos resulta tremendamente difícil armonizar los sacrificios de hoy en pos de beneficios demorados en el futuro nos la hagan mucho más difícil todavía. 

L: Hago un comentario, es verdad que en Linkedin no se escuchan los audios que pasamos, la pregunta que pasó un oyente hace un ratito, primero dijo la radio está buenísima, lo cual gracias, no sé cómo lo sabía, pero era sobre si a los veinte años valía la pena estudiar liderazgo o no. ¿Querías decir algo Dani?

D: En el ejemplo claro a mí me gusta un poco bajar al ejemplo esto del corto plazo y del largo plazo y es la medialuna del hoy a vernos bien a fin de año y estar en un peso y en un espacio en un lugar saludable nosotros y vernos bien ¿no?, es la medialuna de hoy; es eso, es el corto plazo.

S: Hay un montón de experimentos que lo muestran. Si vos agarrás a un grupo de gente y le decís dentro de una semana nos vamos a reunir acá y vamos a hacer una merienda. En esa merienda dentro de una semana te traigo un plato de fruta fresca o te traigo una torta de chocolate, en ese caso para dentro de una semana 75 por ciento de la gente elige la opción saludable porque la decisión la tomás hoy y el sacrificio ocurre más adelante. Si en el momento te digo ahora, ya es la merienda ¿plato saludable o torta de chocolate? Se invierte, 75 por ciento elige la torta de chocolate. La razón es muy sorprendente, la razón se explica en el funcionamiento de nuestro cerebro y es que aunque no lo puedan creer nosotros mismos en el futuro no somos nosotros, es un otro que nos cae muy bien por el que estamos dispuestos a hacer ciertas cosas pero tampoco la pavada, y que incluso cuando vos hoy decidís un sacrificio que se hace dentro de una semana es ese otro el que va a tener que hacer el esfuerzo de la privación, no vos. Esta disociación entre nosotros hoy y nosotros en el futuro explica un montón de los cortocircuitos que tenemos en la toma de decisiones y es real en el sentido de que si vos ponés en un resonador magnético a mirar la actividad cerebral de una persona y le decís pensá en vos mismo y pasa una cierta cosa, pensá en otra persona, pasa otra cosa. Y le decís pensá en vos mismo en el futuro y pasa una tercera cosa pero mucho más parecida a pensar en otro que a pensar en vos.

D: Hay una estrategia acá en coaching que usamos mucho que es el alter ego, es hablarle a otro en el futuro, es decir: mi yo futuro va a tener un nombre. Le ponemos un nombre a esa persona, dentro de vos le ponés un nombre y le decís cómo lo querés llamar a la que va a cumplir la dieta, que la que no va a comer la medialuna hoy y que va a llegar a diciembre divina. Bueno, le ponés un nombre y a partir de eso siempre invocás a esa persona para que cumpla ese cometido. O sea no sos vos, claramente es otra persona pero sí la tenés que invocar y hablarle. Es un poco de disociación y esto de las múltiples personalidades.

L: ¿Puede tener que ver esto, Santi, con nuestro origen?, cuando nosotros éramos cromañón o neandertal o antes, no había futuro.

S: No, no había futuro.

L: Entonces era hoy, era conseguir una frutita ahora, que de hecho no había tanto azúcar así que ni siquiera, era conseguir algo ahora para sobrevivir y mañana no importa, no guardamos nada. Es zafar el día.

S: Sí, en definitiva la causa de que esto funcione así es indudablemente evolutiva, el cerebro fue evolucionando para adaptarse a un tipo de ambiente donde nada de lo que vivimos hoy existía. Entre otras cosas lo que no existía hoy era el futuro, la planificación. De modo que es bastante natural que tengamos este tipo de problemas pero yo soy de los que creen que si vos entendés porqué te pasa y entendés cuál es el problema tenés mucha más chance de tomar una decisión correcta. A mí el ejemplo que me gusta mucho es el de las ilusiones ópticas. Yo te muestro una ilusión óptica, dos segmentos que miden lo mismo pero que uno tiene flechitas para adentro y otro flechitas para afuera y te parecen distintos, y yo te muestro con una regla que miden lo mismo y tus ojos lo ven distinto y no hay nada que yo pueda hacer, no importa cuántas veces te demuestre que son iguales, vos los ves distintos. Lo que tenemos como especie humana, no podemos cambiar la percepción, siempre nos vamos a ver distintos, lo que podemos es tener la racionalidad de decir está bien, yo los estoy viendo distintos pero no son distintos. Puedo actuar como que son iguales a pesar de que mis ojos los vean distintos. Ese creo que es el ejercicio si querés más sofisticado intelectualmente, esa es la apuesta del libro en el fondo. Si yo te explico cómo funcionan los mecanismos de manipulación y te digo mirá, acá está el palito que vas a pisar, bueno después tomá la decisión. Si querés pisalo o si querés no lo pises pero por lo menos sabé dónde está escondida la trampa y decidí si la pisás o no la pisás. 

L: Hablaste del libro, ¿cuán difícil es escribir un libro?

S: Mirá, depende mucho cuán claro tengas lo que querés decir y cuán exigente seas con vos mismo y con la escritura. Para mí mis libros tienen que ser extremadamente fáciles de leer, es una consigna mía. En mi cabeza, vamos a decir una marca, vamos a pasar un chivo, cuando yo escribo siento que mi libro tiene que ser un libro Gatorade en el sentido de que viste cuando tomás un Gatorade tomás medio litro y no te cuesta nada pero si tenés que tomar medio litro de agua fría no lo bajás ni a palos. Me gusta que con mis libros pase eso, que sientas que vuelan. Ya voy 100 páginas, ya voy 200, ya se acabó. Mirá el libro tiene menos de tres semanas de haber salido y tengo un montón de gente que lo terminó. 

D: Santi doy fe, está acá, lo podemos ver todos subrayado hasta el final; increíble.

S: Espectacular, ahora un libro extremadamente fácil de leer es super difícil de escribir. Yo tengo como esa vara alta que para mí es muy trabajoso, este libro fueron un año y medio en total y nueve meses de dedicación exclusiva.

L: Doy fe y lo vi, nos juntamos un montón de veces y lo viví. No quiero olvidarme antes de que empecemos a terminar de pasar las redes donde pueden encontrarnos: Dani Coach, danieladlucia, ¿Santi a vos dónde te encuentran?

S: También en Intagram o Linkedin, o sea estoy en Facebook, estoy en Twitter pero estoy cada vez más desplegado y me siento mucho más cómodo en Instagram y Linkedin, Linkedin si querés con un perfil un poquito más profesional, Instagram un poco más en mi vida personal. De hecho en Instagram o en Linkedin tengo los mensajes abiertos a que cualquiera me escriba y en Twitter no por ejemplo. Twitter está extremadamente agresiva y tóxica, es un medioambiente donde ya no me siento cómodo.

D: Super, coincido.

L: De hecho hay gente que está anunciando su salida con un portazo de Twitter. 

S: Yo no creo que me vaya pero claramente me retraje mucho y de hecho el otro día, me pasó este fin de semana, tengo la suerte de que no me suelen insultar en las redes pero tampoco pongo cosas muy delicadas. Puse algo que ni siquiera es muy delicado, una queja que me había salido mal el cumpleaños de mi hija porque no me trajeron la comida en horario y me comí la sarta de puteadas más grande de toda mi historia y a cuenta de nada, era una pavada lo que pasó.

L: Igual es interesante, debe haber dolido, yo la vi, pero no borraste el tweet. 

S: ¿Por qué lo iba a borrar si yo no había dicho nada impropio?, me pareció ridícula la reacción de la gente. Si yo me equivoco puedo borrar el tweet, puedo pedir perdón, pero esto era una pavada, no sé por qué a la gente se le ocurrió re putearme. 

D: Es muy fácil siendo un anónimo putear desde el anonimato.

S: Muchos con nombre y apellido, igual yo no entendí mucho. No sé qué le agrega a la gente en la vida putearme por haber hecho un pedido de delivery, una pavada total. 

L: Tal vez ese es el próximo libro en algún momento.

S: Este libro habla un poco de eso, sobre todo en el capítulo de uso de las redes y en el capítulo de los chicos. Cuando vos soltás a los chicos en las redes hay que saber. En las redes mucha gente se permite mucho más agresividad que en otros lugares. Yo uso una analogía en el libro que para mí está muy buena, en el capítulo sobre las pantallas y los chicos, que es todo el proceso que hacemos para que nuestros chicos empiecen a salir solos a la calle que incluye diez años caminando de nuestra mano, más viendo cómo nos manejamos, más toda una explicación de mirá, ahora cuando salgas a la calle si te viene a hablar un extraño, mirá el semáforo peatonal. Mucha explicación de cómo se tienen que manejar, después los dejamos ir pero los seguimos desde 50 metros más atrás, supervisar. A internet los largamos de una, internet es más peligroso que la calle, es espacio público y tiene todos los peligros de la calle más todos los peligros específicos y no preparamos a nuestros hijos para las redes.

L: Está bueno, de hecho si vos pudieras pasarle un mensaje a los oyentes, a aquel que no va a comprar el libro o que le entran las cosas por los oídos, que es más auditivo.

S: Que compre el audiolibro si le entra por el oído.

L: Estuviste rapidísimo turro, siempre me discutís y me ganás. ¿Ahora si fuera del contenido del libro?

S: Si fuera del contenido del libro le diría que para mí este no es un libro anti tecnología, no se trata de dejar de usar el celular, no se trata de darse de baja de las redes. Se trata de tomar el control de nuestra propia vida y usar nuestra tecnología para que potencie nuestra experiencia estando juntos y no cada uno encerrado en su propia pantalla.

L: Genial, Dani: ¿tenés más preguntas de esas torturantes?

S: Y si después de eso no compra el libro que se vaya a freir churros.

L: Que lo compre en cuotas sino.

S: 3 cuotas sin interés hay.

D: Seguimos vendiendo ¿si fueras un producto cuál sería tu slogan?

L: Sos malísima.

S: What you see is what you get…

D: Honesto.

L: Lo tenías pensado, ¿sabías la pregunta? Te salió así wow, yo sabía la pregunta hace rato…

S: No, de verdad siento que soy genuino, no marketearía, soy esto que ves. Te puede gustar, no te puede gustar pero es eso. 

L: ¿Salió bien el cumpleaños de tu hija el otro día finalmente?

S: No mucho, estaban invitadas las chicas a las ocho, la idea era servir la cena a las nueve y llegó once y media de la noche, las pibas se estaban comiendo las patas de las sillas. Les servimos de comer once y media de la noche y estaban muertas de hambre. 

L: ¿Estás contento entonces Santi con el libro con cómo está andando?

S: Estoy re contento, igual aprendí algo bastante importante para aplicar como lección hacia mis próximos libros que es no conviene publicar un libro y que diez días después estalle el país; no conviene. Mejor evitar subas repentinas del dólar.

L: ¿Debe haber afectado un poquitito no?

S: Yo creo que sí, en el libro no tenés ninguna estadística real de ventas pero se tiene que haber desplomado todo. Comprar un libro es claramente un gasto posponible con lo cual creo que es de las primeras cosas que cuando uno se encuentra en una situación de mucha incertidumbre parás de comprar libros.

L: Bueno a todos muchas gracias a los que se prestaron a este experimento, esta locura. No sé cuántos cientos de miles de personas hay, sé que hay 150 en este momento en vivo en Linkedin. Santi estamos terminando, muchísimas gracias. Como decía antes podemos encontrar a Dani en danieladlucia en Instagram, a Santi en Instagram y Linkedin.

S: s.bilinkis en Instagram y Santiago Bilinkis en Linkedin. Bilinkis solo, si ponés bilinkis/ soy yo.

L: Deberías tomar el bilinski también.

D: No confundás, a mí me ha dicho tantas veces Bilinski que me confundo.

S: Me pasa todo el tiempo y otra que me pasa mucho ahora que fui mucho a radio es Bilinkins.

D: Nueva versión, gracias a todos, gracias Santi, gracias Leo.

S: Bikini me cargaban en la secundaria.

D: Bikini, ya está bueno.

L: Vamos a ir cortando, muchas gracias a todos. Escríbanos, mandenos mensajes en Buenos Aires a 6667342 por Whatsapp, audio o texto. De vuelta, muchas gracias a todos, cualquier feedback bienvenido. Gracias Santi.

S: Gracias Dani, gracias Leo, un placer.

L: Buenos gracias Dani, me encantó hacer esto con vos.

D: Gracias a ambos.

L: Nos vemos, ya estamos cortando, me dijeron 18.58.

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